··Bienes sujetos a reserva

Bienes sujetos a reserva

En determinados casos los viudos estarán obligados a reservar a los hijos y descendientes del difunto la propiedad de todos los bienes que hubiera adquirido de él por testamento, sucesión intestada o donación, quedando por tanto no incluidos los bienes correspondientes a su mitad de gananciales. Lo mismo será aplicable a los bienes recibidos de cualquiera de los hijos del primer matrimonio o de parientes del difunto.

Esta obligación de reserva será aplicable en las siguientes circunstancias:

Al viudo que contraiga segundo o ulteriores matrimonios.

Al viudo que durante el matrimonio haya tenido o en estado de viudez, tenga un hijo no matrimonial.

Al viudo que adopte a otra persona. Se exceptúa el caso de que el adoptado sea hijo del consorte de quien descienden los que serían reservatarios.

La obligación de reserva cesará en los siguientes casos:

Cuando los hijos mayores de edad renuncien expresamente a su derecho sobre los bienes

Cuando se trate de cosas dadas por los hijos al padre o madre sabiendo que estaban por segunda vez casados.

Cuando al morir el padre o la madre que contrajo segundo matrimonio no existen hijos ni descendientes del primero

Las enajenaciones de bienes inmuebles sujetos a reserva que se realicen antes de celebrar el segundo matrimonio serán válidas, aunque deberá asegurar su valor a los hijos y descendientes del primer matrimonio cuando contraiga el segundo.

Las enajenaciones de bienes muebles hechas antes o después de contraer segundo matrimonio serán válidas, aunque con obligación de indemnizar.

El viudo o la viuda, al repetir matrimonio, hará inventariar todos los bienes sujetos a reserva, debiendo anotar en el Registro de la Propiedad la calidad de reservables de los inmuebles, y tasar los muebles.

Además, estará además obligado el viudo o viuda, al volverse a casar, a asegurar con hipoteca:

La restitución de los bienes muebles no enajenados en el estado en que estaban en el momento de su muerte.

El abono de los deterioros ocasionados por su culpa o negligencia.

La devolución del precio que hubiese recibido por los bienes muebles vendidos o la entrega del valor que tenían en el momento de la venta, si es que ésta se hizo a título gratuito.

El valor de los bienes inmuebles válidamente enajenados.

2016-11-12T13:35:56+00:00 29 de enero de 2012|

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